miércoles, 8 de agosto de 2007

Cuando se escribe

a todos aquellos que buscan en el lenguaje escrito un medio de comunicación.

"todo esta bien, pero la mierda también existe.
forma parte del paraíso de la esquina, del cielo que un tragaluz sucio
deja caer en las manos de un moribundo pañuelo escupido." julio cortázar

Cuando el que escribe plasma en el papel alguna idea o pensamiento; experiencias existenciales o de otro tipo, las palabras vienen a ti buscándote, vienen a tu encuentro locas de ganas que las hagas caso. Dentro del mundo interno se esconden esas mágicas internas - también las hay externas - sensaciones. Uno piensa hacerlo lo mejor posible. Empiezas a escribir y van saliendo las palabras, te buscan, te llegan y las plasmas en la pantalla. La caligrafía es muy importante en el papel. La ortografía lo es más. La metáfora es una palabra que se enreda de vez en cuando con lo que se ve en la pantalla. El sentimiento de lo escrito revela lo que las palabras quieren que reveles. Expresas historias, cuentos, relatos, sentimientos, ensayo o novela. Pero también revelas opinión. Y cuando las palabras que se enredan en tu cabeza empiezan a conjugarse entre ellas, entonces, y sólo entonces, la gramática hace su aparición, bella, exuberante, esbelta, contundente, díscola y hasta incomprensible.

Y escribes, des-cribes y cuando alguien te lo lee, esa sensación de justicia literaria aparece en tu pecho y en tus ojos. Y caminas, deambulas, sueñas y juegas a seguir escribiendo de lo poquito, mucho y de lo mucho, poquito.

Y así estas dándole vueltas a la pantalla, la miras, la observas. Esperas, apuntas y de pronto las manos solas, hacen, pulsan las teclas y aparecen en la pantalla el universo literario que te inventas, y sigues escribiendo, devorándote codo a codo con las palabras. Las conjugas, en presente, en pasado; en cualquier espacio y tiempo y las haces reverdecer de rostros, imágenes, de símbolos, de viñetas, de silencios; de corcheas de blancas, redondas y la música literaria se esta haciendo frente a ti, melodía.

Las escuchas leer, la escuchas cantar y de pronto las palabras lo han hecho todo, y esperas el final. Y cuando ese final llega, entonces es cuando te paras, lo vuelves a leer, y a cantar, a leer, re-leer y esperas a que tu vecino, novia o compañeras te lean. Y de pronto cuando todo parece que ha llegado a su fin viene esa sensación orgásmica del clímax, un ímpetu de satisfacción recorre tu cuerpo, tus manos, y porque no, tu ego... porque, al fin, has entregado a los tiburones tu escrito, lo expones para que lo devoren y te critiquen. Y cuando eso sucede empiezan a devorar tus letras, tus puntuaciones, acepciones, apologías, aparecen exegetas bien pensantes y te señalan, te escribe, te apuntan y te borran. Vuelven a leer, a releer y por fin otro comentario te hace mueca en la pantalla, sonríes y vuelves a escribir, porque lo que digan de ti, también es importante. Aunque no lo compartas.

Esto último es importante porque solo así te das cuenta que el mundo esta lleno de insignificantes escritores y aprendices de lo mismo, y te miras en el espejo, y te dices, ese soy yo. Otro aprendiz del arte de la literatura pero a mi no se me da mal, a otros, piensas, las musas no los buscan, y a mi sí, sonríes, te jactas y vuelta a empezar, has demostrado que eres un aprendiz. Te vuelves a mirar en el espejo y te ríes de ti mismo, te criticas tú mismo y sales a la calle pensando que, en el próximo escrito que hagas, tendrá lo que las musas quieren que tengan. Y saludas al vecino, a la vecina, compras el pescado, la carne, la leche. Pagas, y sales recordando el último verso azul que creíste haber leído en tu cabeza. Y te vuelves a dar cuenta que no es lo que buscas, es lo que viene, piensas que cuando vas a escribir, ellas, las palabras y las musas, vendrán a tu encuentro con cábalas inescrutables, y en el momento propicio, en que ellas consideren... que les hagas caso, otra vez, te volverás a sentir en el aprendiz de escribiente.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tony Segovia:
Esto me pasa cuando termino de leer un libro, voy a mi computadora, escribo, intento asociarlo con la vida politica salvadoreña, preparo el e-mail, lo envío a los mios, y luego ahi viene tu artículo..

Saludos

txanba payés dijo...

gracias tony, creo que a todos nos pasa, incluso a aquellos que se dicen poetas, escritores, etc...

un abrazo. y saludos.

Nerim dijo...

Todos llevamos a un escritor dentro de nosotros, todos somos escritores,lo de buenos o malos queda para los que escriben para criticar lo que ellos no han sido capaces de escribir.Porque hay gente muy cobarde que calla lo que siente y habla de lo que sienten los demás, sientan cátedra y encima se creen geniales.
Me encanta tu post, es real como la vida misma y muy cierto todo lo que dices.
Un abrazo
Nerim

Ixquic* dijo...

Txanba. Buenísimo!

lo he leído y releído. Cierto que las musas no son para todos, que hay grandes distacias y que los lectores somo felices leyendo a buenos escritores. Para muestra El Señor que citás al inicio.

He visto tu otra página me gustan mucho tus poemas.

Ixquic*