eduardo galeano

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viernes 16 de marzo de 2012

Desde El Salvador, una fotografía


La realidad salvadoreña no deja a nadie indiferente. La realidad salvadoreña depende de quién la escriba, y de quién la vea, se mostrará como una fotografía de postal, que, vista desde diferentes ángulos, sin embargo, la fotografía cambia.

La realidad salvadoreña no deja a nadie indiferente. La realidad salvadoreña depende de quién la escriba, y de quién la vea, se mostrará como una fotografía de postal, que, vista desde diferentes ángulos, sin embargo, la fotografía cambia. Y es precisamente eso lo que me voy encontrando en el camino, en las calles, en la cotidianidad de aquellos que viven esta realidad muchas veces, fotográfica e injusta. Quien se sienta libre de sus puntos de vista que tiré la primera fotografía.

Los partidos políticos son quienes más la viven de una manera por todos bien conocida; de espaldas a la realidad, y de espaldas a la inmensa mayoría de la población.

Los partidos políticos, todos, sin excepción dibujan en sus discursos promesas que, ellos, saben que no cumplirán, y cuando escribo TODOS, quiero decir eso, TODOS. Aquí en el todos no entra la fotografía, al menos, en eso coincidimos la mayoría cuando reflexionamos y comentamos con quien compartimos una pequeña tertulia entorno, si se puede, a un café. Hasta ésta manera de compartir puede parecer, y creo que lo es, pequeña burguesa, pero alguna vez lo hemos hecho.


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jueves 8 de marzo de 2012

¿nos están ganando las batallas?



Nosotros, y cuando digo nosotros, me refiero a Amas de casa, obreros, estudiantes, y todo aquél que no se sienta parte del establisment debemos de aunar esfuerzos y lucha.

¿Nos están ganando las batalla?

Como garantizamos de que, la lucha, si se coordina bien llegue a buen puerto.

La idea de que estamos ante una crisis, es una idea que se ha ido implantando desde que se inició las quiebras de entidades bancarias en los estados Unidos. Crisis que ellos mismos se encargan –y se han encargado- de fomentar en y desde sus medios, así hemos visto -y vemos- correr tinta en casi todos sus medios oficiosos. Solo así se convierte – o la convierten- ellos en la excusa perfecta por y para garantizar el miedo y la zozobra, no sólo en el mercado si no también en el ciudadano de a pie, y que de alguna manera lo consiguen.

Ellos nos están comiendo las batallas cuando los miedos que desean insuflar cuaja en nuestras conciencias. Ellos mantienen a raya, sin embargo, a todo aquél que considere necesario, una protesta, por más ínfima que sea, la reprimen violentamente y de ello, también se hacen eco sus medios; y para la represión cuentan con sus cipayos, policías que no dudan en ensangrentar a niños, jóvenes, mujeres, ancianos… policías trabajadores como millones de sus paisanos que, ante una orden de reprimir no dudan en aplicar métodos fascistas de vulneración de derechos humanos. Aunque las demandas de quienes se manifiestan sean justas y muchas de las veces también tienen que ver con los derechos de quien les reprime.


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martes 7 de febrero de 2012

La presidencia de la Liga Árabe

esconde el informe de sus propios expertos

Desde el comienzo de los incidentes en Siria hemos estado oyendo dos versiones de los hechos: según los occidentales y sus aliados en la región del Golfo, el régimen reprime de forma sangrienta una revolución popular, mientras que Siria y sus aliados del BRICS denuncian que el país está siendo blanco de ataques perpetrados por grupos armados provenientes del exterior.

Para comprobar la realidad de los hechos, la Liga Árabe creó una Misión de Observadores integrada por personalidades nombradas por cada uno de los países miembros, con excepción del Líbano, que no quiso participar. Esta diversidad de expertos garantiza la imposibilidad de una manipulación del resultado mientras que la cantidad (son más de 160 personas) y la duración de la misión (1 mes) proporciona un panorama de la situación mucho más amplio que todos los anteriores. Hasta este momento, ningún otro organismo puede vanagloriarse de haber realizado una investigación tan amplia y rigurosa como esta ni puede, por consiguiente, pretender que conoce mejor la situación existente en Siria.

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miércoles 18 de enero de 2012

El fiasco de los agentes franceses en Homs


El periodista francés Gilles Jacquier resultó muerto el miércoles 11 de enero de 2012 durante la realización de un reportaje en Homs. Jacquier estaba cubriendo los acontecimientos en Siria para el programa Envoyé spécial.

Convencido de que en Siria no había grupos terroristas sino una revolución que estaba siendo reprimida de forma sangrienta, Gilles Jacquier había rechazado la protección de los servicios de seguridad y no portaba casco ni chaleco blindado. Jacquier y otros colegas que compartían su opinión habían alquilado 3 minibuses y estaban en contacto con personas del lugar que podían ayudarlos a darse a conocer, concertar encuentros y que, además, les servían de traductores.


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domingo 8 de enero de 2012

El imparable relato del yo



Revista Debate


Empezaré esta primera crónica de 2012 corrigiendo al gran Norman Mailer. Me refiero a aquella apreciación suya en la que dice: “Yo, es la máxima palabra de nuestro siglo”. Se refería al siglo pasado y su máxima referencia era Cassius Clay o Muhammad Ali, que había hecho de su “Yo” particular el yo del universo, al que hoy el Parkinson lo ha ido desvaneciendo. Todo yo, finalmente, acaba muriendo con su propietario. Menos uno: el de Dios. Él lo creó y fue el primero en difundirlo. Porque cuando Moisés preguntó de quién era la voz que hablaba desde la zarza ardiente, le dijo: “Ego sum qui sum”. Yo soy el que soy. ¿Para qué más? Moisés con ese sólo yo se dio por notificado. Pero cuando los soldados norteamericanos encontraron a Saddam en la madriguera, ya casi irreconocible por su traza, él les dijo: “Yo soy Saddam Hussein, presidente de Irak”. Pero igual tuvo que someterse a que le extrajeran saliva y así constatar su identidad por el ADN. Se supone que a tantos, como hay, personajes colmados de cirugías plásticas les llegará el momento en que también deberán someterse al registro de identidad porque sus caras ya no son ninguna garantía de las que eran. La de la duquesa de Alba, por ejemplo. ¿Qué garantías hay de que es la duquesa? No es la única inidentificable. Aquí hay actrices maduras que al verse en la televisión en filmes de hace sesenta años ignoran que son ellas y se critican como si fuesen otras. Al menos se evitan darse cuenta de cómo actuaban.

En cuanto a la corrección inicial a Norman Mailer, no es el yo, como dice él, la máxima palabra del siglo pasado, sino que se queda corto: ya que es también la máxima palabra de éste. Y tal vez de los siglos sucesivos. En una clase de literatura dictada en el viejo Instituto de Ciencias de la calle Viamonte, por Humberto Cacho Costantini, para dar un ejemplo de relato nombró uno publicado en uno de sus libros. “Disculpen que me cite -dijo-, pero yo soy el ejemplo que tengo más cercano”. Y se tocó el pecho con la mano. En casos de “yos” irreparables no les basta con el pecho, hacen un ademán más grande como si se tocaran un aura. Otros son tan latifundistas del yo que tienen sirvientes que se lo van sirviendo en bandeja. Lacan sabe que el “Ego” marca una instancia del registro de lo imaginario; es la identidad de la máscara, no del sujeto que la lleva.
Todos conocemos y tratamos a “yoístas” impenitentes que si en una reunión no pueden imponer su yo porque hay otros más grandes que lo superan, se deprimen como adictos sometidos a la abstinencia.

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¿el dia del juicio a nuestra cultura?


Leonardo Boff

El fin del año ofrece la ocasión para hacer un balance sobre nuestra situación humana en este planeta. ¿Qué podemos esperar y qué rumbo tomará la historia? Son preguntas preocupantes pues los escenarios globales se presentan sombríos. Una crisis de magnitud estructural se ha instalado en el corazón del sistema económico-social dominante (Europa y Estados Unidos), con reflejos en el resto del mundo. La Biblia tiene una categoría recurrente en la tradición profética: el día del juicio se avecina. Es el día de la revelación: la verdad sale a la superficie y nuestros errores y pecados son denunciados como enemigos de la vida. Grandes historiadores como Toynbee y von Ranke también hablan del juicio a culturas enteras. Estimo que estamos realmente ante un juicio global sobre nuestra forma de vivir en la Tierra y sobre el tipo de relación que mantenemos con ella.

Considerando la situación a un nivel más profundo, que va más allá de los análisis económicos que predominan en los gobiernos, en las empresas, en los foros mundiales y en los medios de comunicación, notamos cada vez con más claridad la contradicción existente entre la lógica de nuestra cultura moderna, con su economía política, su individualismo y su consumismo, y la lógica de los procesos naturales de nuestro planeta vivo, la Tierra. Son incompatibles. La primera es competitiva, la segunda, cooperativa. La primera es excluyente, la segunda, inclusiva. La primera pone su valor principal en el individuo, la segunda en el bien de todos. La primera da centralidad a la mercancía, la segunda a la vida en todas sus formas. Si no hacemos algo, esta incompatibilidad puede llevarnos a un severísimo impasse.


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