lunes, 16 de enero de 2017

Nada que celebrar

Nada que celebrar

"Acuerdos de paz en el pulgarcito de América"

Se ha cumplido un año más de lo que se dio en llamar "acuerdos de paz" y que se firmaron entre el fmln, el gobierno de entonces y las Fuerzas Armadas de El Salvador. Sin contar que tras esta firma y tras bambalinas conspiraban, si, los gringos. Y es gracias a ellos, en definitiva,  que se da la firma de los acuerdos de paz en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

Mucho ha llovido desde entonces, en algunas cosas han habido cambio aunque nimios pero cambios al fin. Ahora sin embargo, podemos hablar de la situación económica, política y social del país, con ello y aunque queramos, no haremos justicia en el análisis, sin ese análisis previo y  sin tener en cuenta que, a dichos acuerdos de paz se llegó con trampas selectivas de ciertas personas que desde dentro buscaban precisamente eso, sentarse en una mesa de negociación sin condiciones. Antes de la firma, el fmln se encontraba inmerso en un debate interno, acuerdos de paz, si, diálogo y negociación, si, pero a qué precio. Dicho de otra manera, si se iban a sentar a la mesa de negociación, ¿Qué se negocia? Y ¿en nombre de quien?. Las preguntas tienen su miga ya que tras la respuesta obtenemos de ellas la respuesta y nos encontramos por defecto con los resultados 25 años después.

El debate pues, tiene que hacerse con perspectiva y con los resultados de ahora teniendo en cuenta el debate anterior y posterior a los AdeP..., Ese debate tiene que plantearse primero con las discusiones políticas que en su momento copó las reuniones internas de la cúpula del fmln. Y en segundo lugar  una vez contrastados esos resultados con la realidad, sacar nuestras propias conclusiones.


Y hete ahí que por aquel entonces habían dos líneas de discusión sobre tal asunto, unos, los que habían venido preguntándose desde el inicio del conflicto seguir o no  con la lucha armada, ya que se consideró por parte de este pequeño grupo desde el inicio, que esta vía era larga y de carácter prolongado. Planteaban entonces  que ya no se optara por esa vía y que se debía de sentarse a negociar con el gobierno sin ninguna condición previa, como puede verse en este planteamiento, la social democracia ya había hecho acto de presencia en algunos miembros de la cúpula del fmln.

Y estaba la otra línea que partiendo de su dirigente, de su comandante en jefe Salvador Cayetano Carpio, a nivel de base, mandos medios y dirigentes populares, eran mayoría..., a los que se les consideraba con la línea revolucionaria, mas radical y dura en sus planteamientos de clase..., la toma del poder era el único objetivo. Estos sabían muy bien que el camino de la toma de las armas no había sido  un capricho de unos dirigentes habidos de tomarlas, si no más bien, se la veía como el último recurso  y única alternativa que el régimen les dejó a los movimientos populares.

La represión, las capturas de dirigentes  populares, sindicales, docentes, estudiantes etc... era el día a día y la única respuesta que daba el régimen  a las exigencias de justicias social que planteaba las organizaciones populares, era el asesinato selectivo, la captura y la desaparición, no había por tanto alternativas políticas ni sociales, ademas porque al régimen de entonces - y a los gringos - no le interesaba, en última instancia eran estos, los de la línea de la toma del poder los que sí ponían condiciones previas antes de sentarse a una mesa con quienes eran y han sido los responsables de la muerte y desaparición de tantos salvadoreños. Por su parte los gringos, iban hacer todo lo que estaba en sus manos para dejar bien claro que quien mandaba en el país, eran ellos, y solo ellos.

Dos líneas políticas marcadas que desde el punto de vista táctico y estratégico marcarían el devenir, e,  iban a resolver sus diferencias de la manera indigna y mas cruel, con el asesinato de los máximos dirigente de entonces, Ana María y Marcial. Después de estos trágicos sucesos se iba a imponer, como así sucedió, la minoría. Los que planteaban que a la mesa del dialogo y la negociación se iba sin condiciones previas para negociar el fin del conflicto. Si vemos que línea política se fortaleció después de los asesinatos..., podemos concluir  -y con razón- que es la que veía en Marcial, un obstáculo para sentarse a negociar con el gobierno si condiciones. Es más las condiciones parecía que las ponían los del gobierno.


Pasado los años de la firma de los acuerdos de paz, y echando un vistazo a la situación política y social del país de ahora, nos surgen muchas preguntas y que cada uno puede dar su respuesta, ¿Ha valido la pena la firma de los acuerdos de paz? ¿Ha servido para algo que, terminado el conflicto, y el fmln ahora partido político y en el gobierno, administre un estado burgués como el salvadoreño para llevar a cabo políticas económica neoliberales y lavar su conciencia solo con las  dádivas  que ofrece a los más pobres? ¿Era esto por lo que los movimientos populares apostaron?. Y hay muchas mas como esa que en su momento se comento por parte de algún dirigente que participó en las mesas negociación que en privado comentaba, no todo lo que se acuerda tiene que aparecer en el papel, hay cosas que no tienen porque saberse..., ¿a qué cosas se refiere?. Los acuerdos de paz un proceso que se vendió como único cuando el poder popular era evidente y posible para la toma del poder.