miércoles, 12 de octubre de 2016

12 de Octubre. La fiesta de los asesinos.

12 de octubre.
La fiesta de los asesinos.

Al margen de parecer repetitivo y cansino cada vez que se acerca esta fecha, si recordar el genocidio supone para unos una fiesta nacional, para millones supone una humillación recordarles que, con la llegada de ellos..., murieron millones..., para unos pues, es una fiesta y para millones un genocidio. Celebrar millones de asesinatos, genocidio es pues, demente.

Es necesario reflexionar todos los días sobre lo que realmente pasó con la llegada de los de este lado del charco atierras de lo que se dio en llamar nuevo continente. Es necesario, reflexionar, ya que sin esa memoria colectiva el relato que se ha impuesto seguirá siendo legitimado con el silencio de esos millones de herederos de las víctimas, de ahí que la necesidad de la memoria y del relato de millones de indígenas, debe de hacerse presente en el día a día, solo así será posible que no hagan la ceremonia y el ritual de quienes consideran al asesino y a los verdugos, héroes.

Para unos se habrá escrito mucho sobre lo que hicieron, para millones , no, creemos que por más que se escriba sobre los sucesos transcurridos hace ya cientos de años, se quedarán cortos y nosotros nos quedaremos corto en nuestras respuestas, y nunca podremos reflejar lo trágico que fue para nuestros antepasados.


No seremos capaces de reflejar por más que escribamos y describamos lo ocurrido pero no por ello habrá que dejar de hacerlo, todo lo contrario y a pesar de las dificultades de exponer y relatar los hechos..., habrá que hacerlo una y otra vez aunque parezcamos repetir y copiar el relato una y otra vez... habrá que hacerlo todos los años por estas fechas y todos los días del año. La memoria es esencial para que manifestemos en el futuro lo que somos y lo que seguiremos siendo a pesar de que el relato de los que llegaron sea la melodía que escuchan los que celebrando este día, evidencian la falta de empatía por las víctimas del genocidio pero si una alabanza por los criminales.


Por tanto y desde el punto de vista de los pueblos originarios y porque nuestra empatía si esta con ellos, no hay nada que celebrar.