viernes, 11 de abril de 2008

El Mes de abril de un año cualquiera.

El Mes de abril de un año cualquiera.

Una alegoría entorno a la muerte-suicidio-asesinato de Salvador Cayetano Carpio. Comandante Marcial.

El tiempo les está dando la razón a quienes por causas conocidas en la reciente historia del movimiento revolucionario salvadoreño pusieron en duda las palabras que se dijeron tras la muerte-suicidio-asesinato de Marcial. Desconfiaron de aquellos que decían tener en sus manos, y en sus bocas, la razón de la historia de ese movimiento revolucionario en El Salvador. Casi nadie conoce - ni sabe - que a esos cuatro “cabezones” a los “disidentes”, como también se les dijo sabían quiénes eran los responsables de esos hechos.

El FMLN que se dijo revolucionario a partir de 1983, tuvo que amordazar a los que el tiempo les está dando la razón, y los amordazaron tanto en la capital como en la montaña, también se les persiguió y asesinó en el monte como en la ciudad. Y repito, de eso, casi nadie sabe o conoce, o ¿sí?

En Abril de 1983 dos asesinatos conmueven al movimiento revolucionario. El día 6 de Abril, en Managua, Nicaragua, es asesinada la segunda responsable del FMLN, movimiento revolucionario que estaba compuesta por cinco organizaciones guerrilleras y revolucionarias, de carácter marxista. Y el 12 de ese mismo mes, la muerte-suicidio-asesinato del primer responsable del FMLN.

La dirigencia del FMLN de entonces, se debatía entre dos líneas estratégicas de lucha. La primera contaba con un amplio apoyo entre la mayoría de las bases del movimiento revolucionario. Esta línea era la lideraba por el primer responsable, Salvador Cayetano Carpio, conocido más por el Comandante Marcial. Su línea era clara, la toma del poder por medio de la lucha armada, su estrategia en síntesis era que por medio de una Guerra Popular de carácter Prolongado (GPP) se tomaría el poder. En su mayoría la componían – la componen - campesinos y obreros, que más tarde compondrían un Gobierno Democrático Revolucionario.

La segunda línea era encabezada por Ana María, segunda responsable del FMLN. Esta se basaba en el Diálogo y la Negociación. Su objetivo principal, era llegar a un Gobierno de amplia participación (GAP), donde se “compartiría” el “poder” con sectores de la burguesía salvadoreña. También se sugerían hacer nimias reformas en el Estado, para que el FMLN, participara como un partido político más en las elecciones.

Tras los dos asesinatos es la segunda tesis la que se va a imponer. Su imposición se valió de un “recambio” trágico como lo va reconocer Fcundo Guardado en la entrevista que le hace marta harnecker en el libro con la mirada en alto. Además añadió en dicha entrevista que a Marcial, le estaban dando una oportunidad, que era la de abandonar el país. Llegados a este punto y como Marcial no aceptó, los trágicos sucesos llegaron primero con el asesinato de Ana María, y luego el 12 de abril con la muerte- suicidio-asesinato del Comandante Marcial.

Con la muerte de Marcial, la dirigencia del FMLN, dijo que el asesinato de Ana María lo había preparado Marcial y que descubierto éste, se suicido. En el juicio posterior llevado a cabo en Nicaragua, se deja claro que en el asesinato de Ana María, Marcial no tenía nada que ver, sin embargo, no se rectificó ni se dijo nada de la exoneración en el juicio del comandante Marcial en los años siguientes por parte de la comandancia del FMLN. Es más hablar de este tema en el interior del FMLN sigue siendo tabú.

Por otra parte un sector de la guerrilla urbana salvadoreña exigió una investigación de los dos asesinatos, pero nunca la hubo en el interior del FMLN ¿Por qué?. A quienes habían exigido la investigación y dudaban de lo dicho por la comandancia del FMLN, se les persiguió, incluso llegaron a asesinar a varios, a cientos militantes de ese sector de la guerrilla urbana, pero de eso tampoco se habla, este tema como el de los sucesos de Abril sigue estando en el olvido.

Y ellos, la dirigencia del FMLN, sólo ellos, sabían que la muerte de Marcial fue obra de alguien que apuntaba la mentira como verdad. Muchos se la creyeron, y hubo cómplices que facilitaron a la mentira el silencio.

Los verdaderos responsables, Leonel Gonzales, Joaquín Villalobos, Shafick, Handal y otros siguen estando ahí, donde estaban en el preciso momento de la muerte-suicidio-asesinato de Marcial; sólo ellos, los máximos dirigentes de hoy y de entonces, saben quién es el verdadero culpable, y los culpables anidan todavía en el seno mismo de su partido. Porque ahora - y siempre fueron – ellos, los verdaderos responsables de esos trágicos sucesos de abril de hace 25 años, y también son los verdaderos responsables del giro que ha tomado la impunidad y la injusticia en El Salvador. Hoy la muerte tiene un salvoconducto de democracia.

Cuando la historia se pudo cambiar, los dirigentes del FMLN de entonces y de hoy, le tuvieron miedo y cansancio. Las palabras estaban vacías de contenido, entiéndase desde la perspectiva de clase, porque la paz que exigían no era la transformación de las estructuras injustas de poder, sino más bien, nimias reformas para que se dijese que había valido la pena. El carácter de clase de la lucha salvadoreña es a lo que la dirigencia de hoy – y de entonces – prefieren omitir. Se dejaron seducir por los argumentos de la minoría recalcitrante, prepotente y aduladora del país, y de una socialdemocracia europea, que también en esto tuvo algo que ver. La dirigencia del FMLN aprendió rápido el lenguaje de sus compinches, la oligarquía cafetalera, reciclada hoy, con otros nombres más sutiles, y amplios, pero siguen siendo los mismos asesinos de siempre.

El tiempo les está dando la razón a aquéllos que por cuestiones de principios y compromisos con el pueblo más humilde del pulgarcito de América, fueron sentenciados a muerte por quienes decían tener la razón y la historia en sus manos. Y en sus alharacas, que hoy, se saben mal oliente estaba oculta la verdad. La miseria sigue siendo el pan diario de la inmensa mayoría de El Salvador. En esas verborreas de lucha que ellos tenían, se escondía la traición. Por eso está el país como está.

El día que se sepa toda la verdad de quienes fueron los verdaderos responsables de la muerte de Marcial, ese día, empezaremos a conocer a los que vendieron a su pueblo por unas cuantas monedas de oro.


2 comentarios:

Rioplatense dijo...

En este tema, hay mucha tela que cortar, pero lo cierto es que, el máximo fundador las F.P.L., en todos estos años ha quedado en el olvido.
Yo, por las muchas versiones que circulan, ahora realmente desconozco como fue la muerte de Marcial, pero considero, que tiene que ser reconocido públicamente con todos los honores que se merece.

Desgraciadamente, en El Salvador hay personas de mucha influencia en los medios como los hermanos Galeas, que dicen ser escritores de ideología "socialdemócrata”, que cogen al Comandante Marcial como bandera, para dividir a la izquierda. Hasta que ARENA no haya salido del poder creo que este tipo de debates deben hacerse con mesura y no en público.

Un abrazo Taxanba, y gracias por visitar mi blog.

Ixquic* dijo...

muy buen apunte,

Saludos!