miércoles, 16 de septiembre de 2015

Salvador Allende

Salvador Allende  y siguen abiertas las venas de América latina.

Cada 11 septiembre nos viene a la memoria la digna resistencia de Salvador Allende y, la dura realidad del golpe de estado que los gringos orquestaron en el Chile de Allende. Hoy parece casi una mueca volver a recordar esa fecha, una mueca porque quienes deberían de estar pidiendo y exigiendo justicia en su país no hacen más que gestionar un modelo económico neoliberal impuesto a sangre y fuego a un pueblo que otrora fue un faro de dignidad.

Una y otra vez, año tras año, los responsables de tan horrendo y execrable crimen siguen sin pagar por los desmanes que, en esta fecha, vuelven a resurgir... A estas alturas ya nadie niega quienes fueron los que invitaron a la violencia..., ni sus "secretos" se esconden en archivos viejos en alguna habitación lúgubre. Eso si aquellos que orquestaron el golpe, deambulan siniestros por desiertos, inundando de muerte la realidades de países que no se doblegan a los espurios y ajenos intereses.


Nos quitaron la fecha - pensaron algunos -, justo después de su 11s, la de los gringos. Sin embargo, su once no es el nuestro ni el nuestro es el de ellos. El de nosotros como Allende pertenece a todo un continente, guste o no a quienes no comparten nuestros ideales, los mismos que Allende llevó hasta las últimas consecuencias. Y son esos ideales los que hacen que nuestro once siga siendo el que nos une.

Esta fecha, este 11, no será fácil echarlo a al olvido. Los datos de esas fecha están sobre la mesa, y ya casi parece, incluso, que sabemos todo, el cómo, el porqué y el cuándo..., sabemos los nombres de quienes estuvieron desde el principio orquestando la música cruel e infame que se oiría ese día y los años siguientes por todo el continente con el tan bien conocido "operación cóndor" y mira que nos sigue doliendo esa parte de la historia de la patria grande.


La mueca de sus valores son los que delatan a quienes niegan la posibilidad de que todos, sin exclusiones tenga el derecho a vivir dignamente. Por eso y ,por muchas razones, este 11 de Septiembre, es el nuestro. El que no leerán borrarlo de la historia de un continente que sigue latiendo y sabiendo que la historia le pertenece a todos y sobre todo a la Patria Grande, por Salvador Allende y por nuestro futuro como pueblo latinoamericano.