sábado, 2 de junio de 2007

América latina

recuperemos la memoria.

Los actuales países latinoamericanos no surgieron de la noche a la mañana, ni tampoco surgieron como por arte de magia. Cuando los españoles llegaron, impusieron, con la espada y la religión, una cultura y una religión, en otras palabras impusieron una manera de vivir. Los criollos (hijos de españoles) nacidos en el “nuevo Reino” empezaron a sentirse discriminados por aquellos que llegaban de Europa. Con el paso de los años, los tataranietos de los criollos, influenciados por los ingleses decidieron que debían y podían ser libres de vender sus mercancías a cualquiera que se las comprará y, el mejor comprador era, el comerciante inglés. Para ello era necesario independizarse de la corona española. Así nacen los actuales países latinoamericanos. A medida que uno se sumerge en la historia reciente como pasada nos damos cuenta de cómo se han enriquecido las oligarquías, y cuando leemos los acontecimientos que se produjeron con la llegada de los europeos al continente recién “descubierto”, nos invade primero la incredulidad, luego la impotencia, y por último nos damos cuenta que desde muy pequeños en las escuelas, nos han estado engañando, es cuando empieza a hacer mella, la rabia, ante las atrocidades que existieron y que se nos ocultaron.

Recientemente el actual Papa decía en uno de sus discursos que nuestros antepasados no habían experimentado represión alguna y que no hubo imposición cultural. Por eso nos escandalizamos, y con razón ante esas obtusas palabras del actual representante de la Iglesia Católica y Romana; la evangelización a la llegada de los españoles no fue, dice, una «imposición ni una alienación» y añadía, que sería un «retroceso y una involución» querer rescatar las religiones de los ancestrales. El cristianismo en general se mostró siempre sensible al pobre, pero implacable y etnocéntrico frente a la alteridad cultural.

No nos cansaremos de decir que lo que hay escrito hasta nuestros días es el punto de vista del “vencedor”. Y en esos escritos, como es bien sabido, jamás van a reconocer que cometieron barbaridades, ni muchos menos, que hubo un holocausto y un etnocidio en América latina. El vencedor siempre dirá que no existió. Todos sabemos que, del Etnocidio y el holocausto, llevado a acabo por los españoles primero y luego por los portugueses en América latina, existe... de los 22 millones de aztecas en 1519, cuando Hernán Cortés invadió México tan sólo 50 años después en 1600 quedaba un millón.

Para ellos, hablar de eso, es volver al pasado. Para ellos que los indígenas, que los pueblos latinoamericanos recuperen la memoria es un retroceso e involución. No les gusta que las víctimas de hoy, los pobres de hoy se llenen de valor y les griten desde la memoria histórica, asesinos. Para los vencedores, es necesario olvidar. La iglesia institucional de entonces fue cómplice y lo sigue siendo, siempre estuvo al lado del que tenía la espada y el oro. Hoy sigue la iglesia institucional estando al lado de los que tienen las metrallas y el dólar. Empecemos, pues, rasgándonos las vestiduras ante la iglesia y las oligarquías latinoamericanas. Utilicemos todos los medios a nuestro alcance para denunciar y desenmascarar que detrás de las palabras del Papa, subyace el punto de vista de los vencedores, en otras palabras, el punto de vista de las oligarquías actuales del continente latinoamericano.

Un buen conocedor, - desde el punto de vista religioso - de la historia de la iglesia y, una de las figuras influyentes de los teólogos latinoamericanos, también desenmascara el etnocidio que se hizo con los pueblos indígenas. Boff sigue aportado con sus reflexiones, sus libros, y sus escritos, una dignidad que debemos construir y una memoria que debemos rescatar. Boff ha dado su granito de arena a la historia, desde el punto de vista teológico a la liberación de los pueblos latinoamericanos. Sin perder, pues, esta perspectiva, dice:

No debemos olvidar nunca que nuestra sociedad está asentada sobre una gran violencia: sobre el colonialismo que invadió nuestras tierras y obligó a hablar y a pensar en los moldes culturales del otro, sobre el etnocidio indígena, con su cuasi-exterminio, sobre la esclavitud que redujo millones de personas a «piezas», sobre la dependencia actual de los centros metropolitanos, dependencia que dificulta nuestro camino autónomo, y hasta se quiere prescindir de nosotros. Las desigualdades sociales, las jerarquías discriminatorias y la falta de sentido del bien común se alimentan todavía hoy de este substrato cultural perverso.

Es necesario, pues, recuperar lo que no se ha dicho, de lo que se hizo. Y de lo que se ha dicho hasta hoy, desenmascarar lo que subyace, que no es más que justificar y en este caso negar con falacias y mentiras, las masacres, violaciones cometidas en nombre de un nuevo dios y de una cultura impuesta a quiénes tenían, desde miles de años, otra religión y otra cultura.

Lo que se hizo con nuestros antepasados en el continente latinoamericano, se sigue haciendo hoy, con la inmensa mayoría de nuestros pueblos; indígenas, negros, mestizos, campesin@s, obrer@s, etc. El modo ha cambiado, el neoliberalismo económico sigue desangrando a millones de pobres, no sólo en América latina también en otros países del mundo.

Es necesario no olvidar, recuperemos, pues, nuestra historia, para que las víctimas, millones, y anónimos, vuelvan a tener rostro. Hagamos con ello que recuperen su dignidad a través de la memoria. Es, pues, necesario que todos, quienes nos sentimos parte de la inmensa mayoría del pueblo latinoamericano, que nos sentimos dolidos, por aquellos que quieren negar nuestras culturas, levantemos nuestras voces y les digamos, que les gritemos, ¡mienten!. Quieren ocultar la historia del etnocidio y el holocausto que se llevó a cabo en nombre de su dios. Que no es el Dios de los pobres de América latina. Debemos exigir al Papa, que pida disculpas, unir nuestras voces a la del presidente de Venezuela Hugo Chávez. Y así como el Papa, manda a callar a sus teólogos. Nosotros, los latinoamericanos, le callemos a él.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

JC dijo...
Txamba:

Saludos.

A diferencia de usted, a mí en mi infancia me enseñaron justamente lo que usted reivindica en su adultez: que nuestras culturas nativas habían sido casi exterminadas por otra cultura represora e irrespetuosa de nuestra dignidad e identidad, con la incondicional co-autoría de la Iglesia Católica.

Sin embargo con el correr de los años fui cayendo en la cuenta que tal aseveración esconde muchas realidades que -de ser tomadas en cuenta- conducirían a matizarla sustancialmente.

Yo creo que hay que matizar eso de la "complicidad de la Iglesia Católica". Si bien es cierto que hay contundentes pruebas históricas de la misma, es igualmente cierto que -en su afán inhumano de riquezas- el único freno que tuvieron los conquistadores ("angelitos" como Alvarado y Pizarro) fue precisamente la Iglesia.

Al decir "freno" me refiero en particular a la Orden de los Dominicos (en constante enfrentamiento con la soldadesca española al defender a los indígenas de sus abusos), a muchos sacerdotes y frayles como Bartolomé de las Casas, cuya defensa de la dignidad de los lugareños motivó la proclamación de las Leyes de Burgos y posteriormente la de las Leyes de Indias. Ambas también impulsadas desde la Santa Sede y por notabilísimos intelectuales católicos agrupados en lo que se conoce como la Escuela de Salamanca. Tuvo la Iglesia que aclararles a esos "demonios en caballo" que los indígenas americanos eran PERSONAS y debían ser tratadas con dignidad (leáse: no esclavizarlos).

Por supuesto los conquistadores, motivados por su avaricia, se resistieron como energúmenos a esas "leyes criollas".

Con esto no estoy negando -de ninguna manera- que los actos de complicidad a los que usted se refiere no existieron. Sí existieron, son condenables, y de hecho Juan Pablo Segundo pidió públicamente perdón en nombre de la Iglesia por ello en 1992.

Las palabras de Benedicto XVI se referían precisamente al aspecto noble que reseño en mi cuarto párrafo y a sensibilidades nuevas que la Iglesia aportó al continente como cuando usted señala "El cristianismo en general se mostró siempre sensible al pobre", y otros aspectos sobrenaturales que no todos tenemos necesariamente que compartir pero sí al menos respetar.

Además es oportuno señalar que Benedicto XVI no es ningún obsecado (me imagino que su probada cultura de altos niveles académicos se lo impide) y luego de justificados reclamos -como el suyo- contextualizó sus palabras originales.

Tendría más cosas que añadir a este diálogo con usted pero ya he abusado demasiado de la gentileza suya de permitirme comentar.

Sólo finalizao parafraseándolo a usted:

Y así como dicen que el Papa, manda a callar a sus teólogos. Nosotros, los latinoamericanos, mejor dialoguemos con él.

txanba payés dijo...

A jc.

el que juan pablo II haya pedido perdón, y que el actual papa, haya rectificado. no significa, en ningún momento, que no debamos hablar de ello, es cuando mas debemos de hablar y escribir. se ha escrito ya demasiado desde el punto de vista del que somete...

es necesario para que la memoria y el recuerdo de todas los indígenas del continente que padecieron los horrendos crímenes y que fueron justificados (al margen que hayan o no querido evitar) en su momento. es necesario también, decir, que esos crímenes, insisto se cometieron en nombre de ese dios, que repito, no es el dios de los pobres de América latina, por una sencilla razón... porque el dios de los pobres, es un dios de VIDA, y no de muerte.

Por otro lado, jc. Interesante resumen y una defensa de sus posturas un tanto conciliadora no con lo que planteo, sino con lo que usted, disimuladamente aprueba. Cosa que agradezco. Sin embargo, cuando hablo de las enseñanzas en las escuelas no lo digo solo por su paí, el salvador que es el mío. Lo planteo, más bien, desde la perspectiva latinoamericana. tenga en cuenta, que el contacto con docentes de otros países, como Bolivia, ecuador, Guatemala etc que conocen muy bien cómo es la enseñanza, o ha sido hasta no hace mucho y con los que he podido contrastar e intercambiar información al respecto. países donde el porcentaje de la población indígena supera a los foráneos y donde la lengua castellana, o el español, sigue siendo el idioma oficial y no las demás lenguas que hablan los autóctonos, lenguas que no son oficiales, y que lo habla, la mayoría de la población, como es el caso de los mayas en Guatemala.

La educación y la enseñanza no es la misma que la de su país. No hace mucho en nuestro país, y usted que supongo conoce muy bien, han asesinado a catequistas, un obispo, religiosas, sacerdotes, etc... y si los asesinaron fue precisamente por defender lo contrario a lo que el papa Juan pablo II defendió en su momento. Tenga en cuenta que Rutilio Grande fue uno de los sacerdotes que enseño a leer y a escribir, alfabetizo a cientos de campesinos e indígenas que no habían podido ir nunca a la escuela. Y usted sabe por qué.

Sin embargo quiero agradecerle su aclaración, mejor dicho su punto de vista. El mío es como lo ha podido ver, otro punto de vista... Ellacuría, solía decir, y con esto termino, todo punto de vista es la vista de un punto. Y por último déjeme recomendarle unos libros: el primero, La patria del criollo, que si usted esta en el salvador, lo encontrará en la librería de la UCA o de la UES. Y el segundo que imagino podrá encontrar en la librería San Pablo, en "busca de los pobres de Jesucristo" de Gustavo Gutiérrez. gracias.


(Se habrá dando cuenta que he vuelto a publicar su comentario. Lo he hecho. Porque he borrado el anterior al suyo, que aparecía el correo electrónico de un amigo salvadoreño que reside fuera de el salvador)

Anónimo dijo...

Me gusta el articulo txanba, lo apoyo y me identifico con el el 100 pociento... en cuanto a lo que ha escrito el senro jc... solamente una observacion que creo marca su comentario que lo siento muy bien venido en este espacio, pero creo que desde el inicio del su articulo.. se mezcla ese sentimiento de arrogancia, desde ese intelectualito burgues que se rasgan la vistiduras, al leer articulos que desenmascaran tanto a ese pequeno estado , practicamente imperialista.. como lo es el vaticano, que impdide y coharta la libertad de expresion de los curas mas identificados desde siempre con los misarables los nuestros.. en fin nosotros los pobres.. pero ante todo expone con claridad que pensamiento es el de el..que es muy respetable.. pero yo no voy a decir palabras bonitas que adornen con verbos o palabras rebuscadas lo unico que deseo decir pues es necesario decirlo.. que quien carajo dijo que la colonizacion fue buena.. fue un genocidio el cometieron eos paises europeos por todo el mundo en especialen america latina... y para muestra un boton Chomsky.. lo dice muy claro en uno de sus libros, que lo barabaro mas crueles del mundo.. son los Occidentales.. que en su cultura de guerra es su vida de genocidios ..entre otras, y si este articulo de Txanba nos sirve a nosotros para hacer memoria.. bienvenida sea.. le duela a quien le duela.. rasuqe se quien se rasque.. joder...

Anónimo dijo...

Bravo Txanba este articulo esta buenisimo.. memroia la nuestra y colectiva es la que nos hace falta.. deseo comentarle al susodicho jc... bueno bienvenido tu comentario .. claro tenes todo tu derecho opinar y a crear este debate que nos hace falta.. yo rehuyo a esto de escribir palabras rebuscadas, en tu opinion... lo unico que me queda claro es cual es tu pensamiento.. y rasgarce las vestiduras es bueno cuando en este articulo encontras la verdad.. lo nuestro.. ellos los de siempre nos han querido hacer creer que lo que hicieorn con nuestros antepasado no fue un genocidio.. pues hombre razones tenes para defender al papa fascista y reaccionario como lo es el tal Benedicto 16, ..pues hombre eso de Benedicto 16 por algo escogio ese nombre.. me imagino que habras leido sobre benedicto 15, pues solo asi se comprende lo fascista reaccionario de este papa, pero bien.. duela le a quien le duela este articulo de Txanba lo veo exelente. adelante que la memoria historica es colectiva.. la nuestra

JC dijo...

Txamba:

Aprecio mucho su respuesta y su atención. Si su tolerancia hacia mis evidentes defectos lo permite, seguiré leyéndolo y comentando tratando de no ser inoportuno. Verá que compartimos más ideales de lo que puede parecer en primera instancia.

Con respecto al comentarista que me precedió: gracias por la bienvenida. Será un placer intercambiar ideas sobre la figura de Benedicto XVI en cuanto sea oportuno, aunque creo que hacerlo en este post sería salirnos del tema.

Saludos

PD. El Primer libro lo leí muy joven y debido a mi falta de formación no lo digerí muy bien, lo leeré de nuevo desde otras perspectivas. El segundo libro no lo he leído pero haré caso de su recomendación. Gracias

txanba payés dijo...

Estimado jc.

Agradezco sus palabras. Siempre es bienvenida la información cuando de enriquecer el intelecto se trata y de contrastar criterios. Gracias por leerme. El que es posible compartir “más ideales de lo que puede parecer en primera instancia” como usted dice, no lo dudo. Sobre Benedicto XVI, coincido que no es el sitio para poder hablar o escribir sobre tal asunto. Pero permítame compartir con usted un artículo que ha publicado, no hace mucho, Leonardo Boff.
http://www.loquesomos.org/lacalle/losotrosyyo/Criticodelacultura.htm lo puede encontrar en esta página como en la página del mismo Boff que puede ver a la derecha de la en este mismo blog páginas que visito y leo.

un abrazo solidario.

Aulo dijo...

Es evidente que llamar "descubrimiento" a lo que fue en toda regla una conquista devastadora no es hacer justicia a la historia, el papa actual, en fin, que quieres que te diga, a mi me parece que está cometiendo muchísimos errores que no deben ser permitidos sin más, me parece que el papa no está siendo sensible a los problemas del mundo, es como si estuviera en un palacio dorado alejado del mundo... ah! pero si que está, primero fue con la religión musulmana, ahora con la propia teología de la liberación, y con la historia del pueblo americano; que estuvo Bartolomé de las Casas, y a lo mejor Francisco de Vitoria, también fueron terribles las panedemias por enfermendades... sí, pero en cualquier caso que hubo etnocicio, es evidente y eso no es negable, el reino de España hizo muchas barbaridades por esa época, incluso en casa, me parece pues necesario que se hable, que se reconozcan los hechos históricos y que al fin y al cabo felipe II era como el bush de hoy, bueno un saludo