A Rutilio, sin embargo sí, y es precisamente la educación que por medio de la religiosidad de los campesinos lo que hace que poco a poco vaya proponiendo grupos de reflexión entorno a los evangelios, y esto es creo, desde mi punto de vista, lo que hace a Tilo, un revolucionario.
No es fácil hablar de Rutilio, y no es fácil, porque además de sacerdote comprometido con su vida religiosa también fue un revolucionario. Revolucionario porque con él dio inicio la concientización de los campesinos y con ella llegaron a las organizaciones populares y de allí a la lucha revolucionaria. Estas dos facetas de Rutilio - y sin que él lo previera - combinaron muy bien a la hora de impulsar un trabajo que, hasta entonces, no se había llevado a cabo por ningún sector político de izquierdas del país. Hubieron intentos pero… ninguno de ellos llegó a buen termino.
El sacerdote Rutilio fue el que se incorporó a El Paisnal. Él, eligió su pueblo y eso a pesar de sus contradicciones, que las tenía, con sus superiores de su comunidad. Y a pesar de ello, para allá marchó e inició ese proyecto por el que tanto había luchado. Fue ese compromiso el que le llevó primero a comprometerse por las causas de los más pequeños, los pobres de el salvador. Fue precisamente su pueblo el que le mostró el camino por el que debía de transitar la vida de él como cura.















